jueves, 12 de octubre de 2017

Tecnologia & Emprendimiento

4 PRACTICAS DE EMPRENDEDORES QUE ALCANZAN EL ÉXITO 


La emprendedora y autora Sarah Robb O’Hagan reflexiona sobre lo que separa a los ganadores de los perdedores y asegura que los ganadores están constantemente analizando sus fracasos. Siempre están buscando oportunidades de aprendizaje. No dejan que los reveses los definan. En cambio, aceptan el fracaso como una oportunidad para mejorar.
La diferencia entre ganar y perder está en lo que decides hacer con lo que queda después de fracasar. A continuación cuatro prácticas de emprendedores que alcanzan el éxito.
1. Favorecen la capacidad sobre la capacidad
JC Glick en su libro ‘Una luz en la oscuridad: Desarrollo de liderazgo para el desconocido’ analiza un ejemplo para concluir que los líderes deben centrarse en la creación de capacidad.
Cuando los líderes piensan sólo en las capacidades de sus empresas animan a los empleados a concentrarse en repetir los éxitos del pasado.
2. Practican la escucha activa
Rodéate de gente con ideas diferentes, sé curioso y haz preguntas. La escucha activa es una manera poderosa de aumentar tus conocimientos y te convertirá con el tiempo en un buen líder.
3. Tienen un apetito voraz de aprender
Cuando se le preguntó cuál sería el atributo que los CEO necesitarían más para triunfar en el siglo XXI, Michael Dell respondió: “Yo pondría mi apuesta en la curiosidad”.
Cada solución comienza con una pregunta. Si no te haces preguntas difíciles, entonces estás estancado. El aprendizaje es un proceso continuo que no se detiene después del éxito. Es imprescindible fomentar e integrar el aprendizaje como parte de la cultura organizacional y empresarial.
4. Practican la inteligencia emocional
La inteligencia emocional es la capacidad de identificar, interpretar y manejar las emociones en sí mismo a través de las situaciones. Consiste en saber cuándo hablar, cuándo escuchar y cuándo no hacerlo. No te preocupes si no la practicas todavía. La inteligencia emocional puede ser aprendida y desarrollada con el tiempo. ¿A qué esperas para empezar?
Forbes.es

Tecnologia & Emprendimiento

6 claves de la gente realmente exitosa




¿Cómo aparentan ser tan naturales y exitosas algunas de las personas que nos rodean? Ellos también fallan y caen, solo que aprenden un par de lecciones que llevan a cabo y ponen en práctica más adelante. Desarrollan comportamientos que los mantienen en la cima de su ámbito laboral y personal, ¿quieres saber cuáles son?
1. Están constantemente aprendiendo: nunca dicen “esta es la forma en la que siempre lo hemos hecho” ya que saben que conocer nuevas tecnologías y aprender nuevas habilidades se hace necesario.
2. Establecen metas claras: saben lo que quieren y cuando lo quieren. No se andan con rodeos y hacen una lista enumerada.
3. Rentabilizan bien el tiempo: saben que economizar sus minutos se hace necesario si quieren ser eficaces y útiles. Priorizar las horas del día según lo más importante al inicio de la jornada es una costumbre muy común en ellos.
4. Tienen una actitud positiva: lo que no significa que estén todo el día felices o esperen estarlo, es algo más interno, una actitud que se refleja en su trabajo.
5. Crean una red de apoyo: amigos, compañeros y colegas nunca faltarán alrededor de la gente con éxito. Saben rodearse de las mejores personas y aprendieron que cuatros ojos ven mejor que dos.
6. Se arriesgan, pero calculan: es un rasgo inherente a ellos, lo llevan a cabo cuando analizan y consideran sus posibilidades. Tienen en cuenta las posibles pérdidas antes de lanzarse al vacío, pero no se echan atrás por ello. 

Via bancaynegcios.com


martes, 3 de octubre de 2017

Tecnologia & Emprendimiento


La vida del emprendedor


“Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida” Arthur Schnitzler.

¿Pero qué cosa nos empuja a empezar?En todo el mundo, miles de actividades emprendedores nacen cada día.
¿Cuáles son las ventajas verdaderas o supuestas?

Seguramente en los primeros puestos, está el deseo de autonomía: Manejar el propio tiempo y el trabajo, sin tener que rendir cuentas a nadie”, tomar las decisiones y asumir la responsabilidad.
Pero mucha atención: Empezar una propia actividad, no significa ningún vínculo y plena actividad de acción. Las reglas del juego las dicta el mercado: los gustos y los bolsillos de nuestros clientes, pueden expresar un juicio mucho más cargado de consecuencias de aquella ira del jefe más intransigente!
Y después la burocracia corporativa, la gestión financiera y administrativa, la relación con los proveedores y acreedores. Realmente la vida cotidiana de un emprendedor tiene reglas establecidas y plazos a respetar.
Entonces ahora, debe preguntarse, ¿Dónde está la ventaja?
Seguramente que quien escoja la actividad emprendedora siente la necesidad de auto gestionarse a sí mismo y la propia actividad. Está incluso motivado de probarse para realizar cualquier cosa en grado de darle satisfacciones en el plano de los ingresos y también sobre aquellos de los ideales personales. Ser empresario significa también adquirir un estatus de prestigio al cual muchos ambicionan. Entre los elementos positivos está el hecho de sentirse árbitro absoluto de las propias ideas y de las propias decisiones. Es una oportunidad para realizar aquello que deseamos desde hace tiempo, para transformar en realidad un sueño guardado en el baúl.
Por otra parte, se debe estar consciente que no es oro todo aquello que brilla. Ser emprendedor significa fundar sobre las propias capacidades la seguridad del propio puesto de trabajo, trabajar muchas veces sin horario y aceptar, al menos al inicio, de tener un ingreso bajo.
La actividad emprendedora se caracteriza sobretodo de la necesidad de tomar decisiones. Decisiones a veces estimulantes como aquella de darle trabajo e ingresos a personas dignas, a veces sufridas, como aquella de despedir; decisiones difíciles, como aquella que ponen en juego el propio patrimonio, pero sobretodo pequeñas y grandes decisiones diarias, desde el papel para hacer un paquete de nuestros productos al nuevo proveedor a buscar, al alquiler de nuestros locales, a cómo emplear mejor las próximas dos horas.
Pero incluso las decisiones aparentemente banales no se deben improvisar. Un buen emprendedor debe tener siempre presente su proyecto y sus propios objetivos: tener una visión de conjunto, a medio y largo plazo,de la propia actividad es indispensable para considerar las decisiones diarias, como tantos ladrillos que, bien entrecruzados, rendirá nuestro proyecto sólido y duradero. Si después se dan cuentas que cualquier pieza está fuera de lugar, o cualquier anclaje es débil, debemos actuar rápidos para intervenir.
Definitivamente, arriesgar en primera persona, incluso desde el punto de vista financiero, tomando a veces decisiones muy difíciles que arriesgan de invadir incluso el ámbito privado.
www.iolivo.com
Por Equipo Editor Tribuna Gerencial



jueves, 3 de agosto de 2017

Tecnologia & Estrategia


10 pasos para pasar de la estrategia a la ejecución

Aunque vivamos en las cloacas, alguien tiene que mirar a las estrellas” (en ingles, “we are all in the gutter, but some of us are looking at the stars”). Con esta frase, Oscar Wilde ilustraba, sin saberlo, el arte de pasar de la estrategia a la ejecución. En tu día a día, te ves inmerso en la lucha por sacar adelante un sinfín de tareas que requieren de tu intervención inmediata. Al mismo tiempo, intentas no perder de vista tus objetivos a largo plazo, y buscas nuevas formas de diferenciarte de tus competidores.
Que en tu compañía la estrategia y la ejecución vayan de la mano es decisivo, crucial. La estrategia es la promesa de valor que haces a los clientes: lo que tú puedes hacer por ellos mejor que nadie. La ejecución son las miles de decisiones que, a diario, toman los empleados de tu compañía. De la mezcla adecuada entre ambas depende la calidad y rentabilidad de tu empresa; de lo contrario, puedes perder el rumbo. Y no son pocas las veces en las que esto sucede. En una reciente encuesta realizada por Strategy&, la consultora estratégica de PwC, 700 ejecutivos valoraron las habilidades de sus jefes como estrategas y ejecutores. Solo el 8% de ellos fueron reconocidos como muy buenos en ambas facetas.
Strategy& ha estudiado la relación entre estrategia y ejecución durante años y ha descubierto que las empresas más icónicas, como Apple, Amazon, Ikea o Starbucks las combinan a la perfección. Es decir, son excepcionalmente coherentes. Tienen una propuesta de valor ganadora, respaldada por capacidades únicas y distintivas que combinan todos los elementos de la ejecución –tecnología, capital humano, procesos y estructuras-.
1. Apunta alto. Plantea una estrategia ambiciosa. No busques solo el éxito financiero, sino la creación de valor y conseguir un mundo mejor. El  objetivo iniciático de Apple de crear “el ordenador para el resto de nosotros”, que reformuló la idea de ordenador personal, es, a estas alturas un clásico. Pero apunta igual de alto en el lado de la ejecución. Busca la excelencia de forma que parezca casi obsesiva para el resto. Para conseguirlo, los principales directivos de la empresa deben ser los que marquen el camino a seguir. Tienen que saber fijar los objetivos adecuados, dejar claro por qué estos son importantes y comprometerse con ellos al 100%. Con aspiraciones altas, es posible atraer a aquellos con más talento y más comprometidos con la empresa.
2. Construye sobre tus fortalezas. Tu compañía tiene virtudes que la diferencian de las demás. Úsalas como punto de partida para cosechar mayores éxitos. Piensa en cuáles son las capacidades que te distinguen y haz una relación de ellas. Es probable que el tiempo las haya difuminado un poco. Por eso, busca ejemplos de momentos en los que has triunfado como compañía sin necesidad de grandes esfuerzos. Piensa cómo lo hiciste y averigua formas en las que mejorar para ser aún más exitoso. Cuanto mejor conozcas tus propias fortalezas, más oportunidades tendrás de mejorar como empresa.
3. Se ambidiestro. O sea, se igual de competente como estratega y ejecutor. Los directivos ambidiestros son capaces de pensar en los detalles técnicos y operativos de un proyecto y, a la vez, saber medir las implicaciones que tendrá a nivel general. Para que la ‘estrategia desde la ejecución’ sea posiblelos profesionales deben ser ambidiestros. Aunque no es necesario que todos los empleados estén igual de familiarizados con la estrategia de la compañía, todos deben saber qué repercusión tiene en su trabajo. De igual manera, el líder debe entender suficientemente bien la labor de sus empleados para tomar las decisiones correctas.
4. Deja claro el rol estratégico a tus profesionales. Cuando los líderes de la Autoridad General de Aviación Civil de Arabia Saudita se sentaron para ver cómo mejorar el modo en que gestionaban los 25 aeropuertos del país. Estaba en juego convertirse en un nexo comercial entre África, Asia y Europa. Al empezar por Riyadh, uno de los aeropuertos más importantes, se dieron cuenta de que lo que, a primera vista, parecían problemas operativos menores –largas colas, o embarques lentos- acababan por frustrar el gran objetivo. El director del aeropuerto propuso involucrar a cada empleado, y se organizaron sesiones en las que siempre se repetía lo mismo: cualquier pequeña mejora en las operaciones del día a día, hará más atractivo a nuestro país como centro de comercio y logística. Estas sesiones supusieron un cambio esencial y el principio del éxito del aeropuerto.
En el día a día, los profesionales deben tomar decisiones continuamente en nombre de la compañía. Y si no están motivados para transmitir la estrategia, esta nunca llegará a los clientes. No basta con incentivos económicos. Los empleados no mostrarán mayor compromiso con la empresa a no ser que entiendan de qué forma el trabajo que realizan marca la diferencia y por qué el éxito de su compañía es también el suyo.
5. Alinea las estructuras con la estrategia. Diseña las estructuras internas de tu empresa -incluyendo las jerarquías, métricas e incentivos— de tal forma que refuercen la identidad de tu compañía y potencien sus capacidades. Si las estructuras no apoyan la estrategia, plantéate la posibilidad de cambiarlas o de quitarlas. Piensa, por ejemplo, en los empleados de un call-centre. A veces tienen que seguir el guion de forma tan estricta que acaban por irritar al cliente. ¿No sería mucho mejor que estos empleados interiorizaran la estrategia de la empresa y estuvieran centrados en resolver el problema?
6. Supera las barreras entre departamentos. Las grandes capacidades siempre trascienden las barreras entre los distintos departamentos. Las empresas de éxito consiguen que personas acostumbradas a realizar funciones distintas trabajen conjuntamente de forma informal y creativa, mientras que otras muchas disminuyen su potencial al permitir que el trabajo se realice en compartimentos estancos. Los líderes de los distintos departamentos van a lo suyo, centrándose en hacer bien su trabajo y evitar posibles disputas internas. Pero olvidan lo que pueden conseguir si colaboran entre ellos. Una forma de acabar con estas barreras es crear equipos interdisciplinares encargados de desarrollar una capacidad concreta y nombrar a un ejecutivo por equipo para que actúe como supervisor.
7. Haz que tu empresa sea totalmente digital. Este principio debería pesarte a la hora de invertir en nuevas tecnologías y, quizás, ahorrarte alguna inversión en productos antiguos. La tecnología permite crear nuevas experiencias e interacciones con clientes y empleados. Hasta que le des este sentido, estarás desaprovechando tus inversiones en IT. Una completa digitalización de tu empresa amplía el abanico de opciones estratégicas, permitiendo adquirir productos, servicios, y aplicar innovaciones que no eran posibles hasta ahora. Esta transformación puede significar tener que abandonar el sistema que soporta el funcionamiento de tu compañía antes de lo previsto, pero clientes y empleados esperan que las empresas con las que tratan sean sofisticadas y digitales. Esto no es barato y, por eso, cada vez más empresas optan por dedicar el grueso de la inversión en tecnología a mejorar las capacidades que realmente les distinguen. Externalizar puede ser una solución para ganar agilidad y reducir costes en aquellas que no lo son.
8. Opta por lo sencillo… pero no siempre. A muchos líderes les gustaría poder trabajar de forma más sencilla: tener pocos productos y no demasiados proyectos entre manos. Pero rara vez sucede esto. En una gran compañía, la ejecución es compleja por naturaleza. Los clientes quieren cosas diferentes. A nivel interno, los distintos grupos trabajan y diseñan nuevos productos sin consultarlo entre ellos; las fusiones y adquisiciones dan paso a nuevas formas de operar… Pero todo esto no significa que debas poner fin a tu forma de trabajar. Y es que la complejidad no es siempre negativa. Hay que distinguir aquella que aporta valor de la que es un obstáculo. Este principio engloba tres conceptos. Por un lado, una empresa debe ser lo más simple posible; por otro, la estrategia de la compañía debe ser el indicador que mida el nivel de complejidad con el que trabajar; y, por último, deben crearse las capacidades necesarias para gestionar de forma eficaz la complejidad que siempre conlleva servir a mercados y clientes.
9. Da forma a tu cadena de valor. Ninguna empresa es una isla. Unas dependen de otras para que sus productos y servicios se desplacen de un lado al otro de la cadena de valor. Sabiendo que trabajas con distintas compañías y proveedores en la ejecución, también estos deberían involucrarse en la estrategia. Debes vendérsela y que les motive para que se creen lazos aún más fuertes. A su vez, aprovecha la tecnología digital para alinear las analíticas y los procesos en torno a la cadena de valor. Por ejemplo, Inditex diseñó una red interna muy fuerte entre las tiendas de Zara con los equipos de diseño y producción. Los datos de compra a tiempo real, permitía saber a los diseñadores qué se estaba vendiendo y qué no antes que sus competidores. Esto ha permitido a Zara aumentar la cantidad de estos productos manteniendo los costes bajos, y a Inditex superar a sus clientes.
10. Aplica el Collective Mastery. Cuanto más sujeta está una empresa a normas internas y procedimientos para tomar decisiones es más lenta. En un mundo en el que la disrupción es la norma, no puedes permitirte el tiempo y el gasto de operar así. La alternativa es lo que llamamos Collective Mastery: el estado que se alcanza cuando la comunicación es fluida, abierta y constante. Así, tus estrategas entienden lo que funcionará y lo que no, porque acostumbran a hablar con los especialistas. Estos últimos no solo saben lo que deben hacer, sino por qué importa tanto hacerlo. La mayoría de empresas de Silicon Valley son expertas en esto. Fomentan el tomar riesgos, y solo confían o funcionan a través de sistemas o normas cuando añaden valor. Para operar de esta forma, es necesario ser flexible, sin dejar a un lado la estrategia. Esta forma de funcionar, además, facilita el lanzamiento, sin mucho esfuerzo, de nuevos proyectos y aprender de la acogida que tienen para mejorar.


Al final, los diez principios de estrategia desde la ejecución no solo te ayudarán a cumplir con tus objetivos de negocio. También contribuirán a crear una nueva cultura en la que las personas sean conscientes de a dónde vas y de qué forma vas a llegar hasta ahí. Al crear el entorno adecuado, no solo puedes mirar las estrellas desde el suelo. También llegar más lejos de lo que nunca te habías planteado.
Via Bancaynegocios.com 
Por Equipo Editor Tribuna Gerencial

Tecnologia & Gerencia

NUEVE HÁBITOS QUE DEBEMOS ROMPER PARA SER PRODUCTIVOS 

Algunos hábitos pueden pasar desapercibidos pero reducen nuestra productividad, concentración, creatividad, rendimiento y calidad de sueño. Todo esto puede afectar a nuestra calidad de vida a largo plazo y, como consecuencia, a nuestra felicidad.
En definitiva, se resume a una elección personal entre placeres inmediatos y duraderos. Algunos malos hábitos causan más problemas que otros, y los nueve que se muestran en la fotogalería son los más perjudiciales para la productividad de nuestro día a día.
Eliminar o controlar estos nueve hábitos aumentará tu productividad y te permitirá disfrutar de un estado de ánimo más positivo.
Navegar impulsivamente por Internet

Nuestra concentración emplea hasta 15 minutos consecutivos antes de que puedas realizar plenamente una tarea. Una vez que lo haces, caes en un estado llamado flujo en el que eres más productivo. Si navegas impulsivamente por Internet, esto te desconcentra y te saca de estado de flujo.
Perfección

Las ideas necesitan tiempo para desarrollarse. Por ello, para alcanzar la perfección es necesario empezar a dar los primeros pasos aunque estos no sean del todo perfectos. El autor Jodi Picoult resumió la importancia de evitar el perfeccionismo perfectamente: “Puedes editar una página incorrecta, pero no puedes editar una página en blanco”.
Reuniones

Las reuniones te pueden robar más tiempo del que crees. Las personas muy productivas evitan las reuniones tanto como sea posible.
Responder a los correos electrónicos por orden de llegada

Las personas productivas no permiten que su correo electrónico sea una interrupción constante. Comprobar tu correo electrónico en un horario concreto, priorizar y establecer alertas te permiten gestionar mejor tu tiempo de consulta y reduce el número de interrupciones.
Posponer la alarma

Cuando duermes, tu cerebro se mueve a través de una elaborada serie de ciclos, el último de los cuales te prepara para estar alerta a tu hora de despertar. Cuando golpeas el botón de repetición y duermes de nuevo, pierdes esta vigilancia y despiertas más cansado. Por ello, no importa lo cansado que estás cuando suena tu alarma, debes obligarte a salir de la cama si quieres tener una mañana productiva.
Multitarea

La multitarea la productividad. Una investigación realizada en la Universidad de Stanford confirma que la multitarea es menos productiva que hacer una sola cosa a la vez. Cuando intenta hacer dos cosas a la vez, su cerebro carece de la capacidad de realizar ambas tareas con éxito.
Posponer tareas difíciles

Tenemos una cantidad limitada de energía diaria. Al agotarse esta energía, nuestra capacidad de toma de decisiones y la productividad disminuyen. Esto se denomina fatiga de la decisión. Cuando pospones tareas difíciles hasta altas horas del día porque son intimidantes, está tomando una mala decisión. Para superar la fatiga de la decisión, debes abordar tareas complejas a primera hora de la mañana cuando tu energía se encuentra al máximo.
Uso de dispositivos electrónicos en la cama

La luz azul de onda corta juega un papel importante en tu estado de ánimo, nivel de energía y calidad del sueño. Por la mañana, la luz del sol contiene altas concentraciones de esta luz azul y por la tarde, los rayos del sol pierden su luz azul y así, tu cuerpo produce melatonina. Por la noche el cerebro es muy sensible a la luz azul que emiten la mayoría de dispositivos electrónicos. Esta exposición perjudica la producción de melatonina e interfiere con tu capacidad para conciliar el sueño.
Exceso de azúcar en la dieta

Necesitas glucosa para concentrarte en tareas difíciles. Con muy poca glucosa, te sientes cansado y desconcentrado. Sin embargo, demasiada glucosa puede disparar tus nervios. La diferencia radica en cuánto dura la productividad. El azúcar refinada te proporciona sólo 20 minutos de concentración y energía, mientras que los alimentos que contienen carbohidratos complejos liberan su energía lentamente, lo que le permite estar enfocado en tus tareas por más tiempo.

Via bancaynegocios.com 


Por Equipo Editor Tribuna Gerencial 

domingo, 2 de julio de 2017

Tecnologia & Finanzas


La inteligencia artificial (IA) cambiará las reglas de juego y, con el tiempo, podría conducir a la creación de mercados completamente nuevos, destacan desde The Boston Company, parte de BNY Mellon, y que ha identificado más de 750 acciones en las que invertir.
“Cuando uno piensa en las innovaciones que están teniendo lugar en áreas como el ‘aprendizaje profundo’, el análisis predictivo, los macrodatos, el internet de la cosas, e incluso la realidad aumentada y la virtual, empieza a darse cuenta del gran potencial económico y social” de la inteligencia artificial (IA), afirma Robert Kluchko, gestor de The Boston Company, parte de BNY Mellon.
En este contexto, la firma cree que la “IA cambiará las reglas del juego”. Con el tiempo, afirman, “podría conducir a la creación de mercados completamente nuevos que no eran factibles con anterioridad”.

Reconocen, no obstante, que “valorar de forma precisa las oportunidades de inversión potenciales en este campo puede resultar un tanto difícil”. Sin embargo, el interés por este sector (y por las empresas que utilizan esta tecnología) está creciendo entre los inversores institucionales y de capital riesgo”.
En este contexto, The Boston Company “ha identificado un universo de inversión en IA de unos 14 billones de dólares, incluidas 750 acciones (eminentemente empresas estadounidenses)” y, junto a otros analistas, “anticipa un crecimiento exponencial del mercado”.
Kluchko señala el potencial de una aplicación cada vez mayor de la IA en áreas como la venta al por menor, el transporte, la atención sanitaria, la fabricación y la agricultura, con el desarrollo y la adopción de las llamadas interfaces de usuario de procesamiento de lenguaje natural o conversacionales y su inclusión en objetos cotidianos (como los teléfonos inteligentes y otros dispositivos) como probables motores del crecimiento futuro del mercado.
“Aunque persisten las dudas sobre sus peligros potenciales, es posible que los desarrolladores de IA se encuentren de forma creciente caminando en cuerda floja, tratando de mantener un precario equilibrio entre la implementación de los beneficios de la IA y el sortear y resolver todo conflicto moral y ético que esta plantee”, añade el experto.
“Nos aventuramos hacia lugares inexplorados, y con ello, entran en juego preguntas sin contestar sobre aspectos éticos: ¿cuánto libre albedrío encarnará la IA en las máquinas, y para qué se utilizará? Estas cuestiones se irán haciendo más patentes a medida que la IA pase a formar parte de nuestra vida cotidiana. La esperanza es que podamos explotar los beneficios potenciales de la IA y aprovecharlos de manera que esto no solo fomente una mayor prosperidad, sino que también nos ayude a gozar de una mayor calidad de vida”, concluye.


Via bancaynegocios.com 

Por equipo Editor Tribuna Gerencial

martes, 30 de mayo de 2017

Tecnologia & Negocios

¿Quieres ser trabajador independiente? 

7 verdades que nadie te dijo

Quizás estás pensando en volverte un trabajador independiente, o capaz ya te pusiste manos a la obra. ¡Bien por ti!
Esto significa que estás haciendo algo positivo por tus sueños. Estas tomando acción (o estas por hacerlo) y este es el paso más difícil: decidir hacerlo.
El trabajo autónomo puede proveer de una vida más plena. Así como esta práctica tiene sus cosas buenas, también tiene sus cosas muy buenas – y esta parte “oscura” no se menciona muy a menuda.
En este artículo, te daremos a conocer algunas verdades respecto al trabajo autónomo o freelancing que seguramente no hayas pensado antes.
La mayoría de los trabajadores independientes dicen que trabajar para ti mismo es lo mejor y te traerá libertad. Pero lo que no te dicen es que también es estresante, confuso, y frustrante. Los que ya llevan tiempo trabajando de esta manera se reirán e irán asintiendo la cabeza mientras leen el artículo – y los nuevos ya se irán creando una imagen más realista.

8 Cosas que debes saber acerca de ser trabajador independiente


ser trabajador independiente

1. Algunas veces te desenamoraras del trabajo que haces

Cuando esto ocurre por primera vez te dará miedo, pensarás que has cometido un grave error, que tu vida habrá terminado, que eres un fracaso, o incluso te darán ganas de tirarte de un puente – bueno, este último es exagerado.
Pero no te preocupes o te hagas daño porque esto es momentáneo.
La verdad es que, en algún momento todos los trabajadores independientes sentirán rechazo con lo que hacen. Resulta que es completamente natural y solo significa que necesitas un descanso. He descubierto que trabajar de forma autónoma tiene “cierta forma” y que muchas veces te sentirás sin ganas de hacer lo que haces.
Este sentimiento se desvanece en unas semanas y te sentirás normal. Piensa que pasará de nuevo, y cuando ocurra recuerda que es algo normal y todo está bien.

2. Algunos días no tendrás ganas de nada

A diferencia del punto uno, ocasionalmente te despertarás y decidirás que prefieres un día en el parque, en el cine, o incluso viendo TV en el sofá. A menos de que haya algo que te presione, entonces solo ve a por lo que quieres. Recuerda no hacer hábito de esto, trabaja más fuerte otro día. No te acostumbres a la idea de libertad y agradece que puedes decidir.

3. Asusta al principio

A menos que comprendas de pie a cabeza lo que haces y seas un experto, va a ser un poco aterrador. Te preocuparás de que no tengas muchos clientes, que no serás lo suficientemente bueno, que fallarás y quedarás como un fracasado, que te morirás de hambre y un montón de otras cosas más. Es completamente normal pasar por esta etapa y lograrás superarlo.

4. Tomará un tiempo darse cuenta de lo que realmente quieres

Cuando comienzas, probablemente trabajes el mismo número de horas que en tu anterior trabajo, tomarás órdenes de clientes como ocurría con tu jefe y te sentirás mal si no aprovechas cada minuto.
Esto es porque has sido institucionalizado por años.
Recuerda que ahora eres independiente así que puedes trabajar las horas que quieras y desde donde quieras. Ahora eres el jefe y tienes el control de con quién trabajas, qué trabajos tomas y de qué forma lo haces. Obviamente siempre respondiente a ciertos requerimientos.
Puede tomar algo de tiempo darse cuenta de que realmente eres el jefe y de sus ventajas.

5. No será como lo tenías planeado

Antes de volverme un trabajador independiente, tenía esta genial idea de que iba a surgir rapidísimo, que podría ir a correr, tener un desayuno saludable, trabajar todos los días en cosas interesantes con clientes buena onda y que estaban dispuestos a pagarme bien por ayudarlos, y luego terminar de trabajar a una hora razonable.
La verdad es que tu día puede ser como este, pero las posibilidades son reducidas y es muy posible que tu día sea totalmente diferente.

6. Te quedarás “atascado” en videos de gatos en Internet

El Internet es algo maravilloso – escribes cosas en una caja de texto y te muestra un montón de cosas. También es casa de muchas cosas sin sentido, videos graciosos de gatos como nunca lo habías imaginado que te estarán incitando a verlos todos los días. Algunos días tratarás de no pasar mañanas enteras en sitios de compras en línea o revisando Facebook… y algunos días tendrás éxito.

7. Los clientes no son buena onda

No te desanimes, algunos clientes son excelentes. Ahora tengo clientes fantásticos que aprecian lo que hago, me pagan bien y a tiempo, son de fácil comunicación y tienes expectativas realistas. Pero también me ha tocado lidiar con clientes difíciles.
Hay clientes que quieren luna de inmediato, algunos que no tienen idea de lo que quieren, otros que no pagan a tiempo, tacaños, insensibles… y la lista podría seguir.
Con el tiempo sabrás escoger mejor a tus clientes.
A pesar de que trabajar de forma independiente tenga sus cosas no tan buenas, de igual manera es fantástico y definitivamente deberías darle una posibilidad.
Via negociosyemprendimiento.org 

Tecnologia & Negocios

  La estrategia MODA del SENIAT: Un cambio de paradigma para el ecosistema empresarial venezolano Por Miguel Camacaro Tecnologia Gerencial c...